La Pobre Viejecita
Rafael Pombo

Érase una viejecita
Sin nadita que comer
Sino carnes, frutas, dulces,
Tortas, huevos, pan y pez

Bebía caldo, chocolate,
Leche, vino, té y café,
Y la pobre no encontraba
Qué comer ni qué beber.

Y esta vieja no tenía
Ni un ranchito en que vivir
Fuera de una casa grande
Con su huerta y su jardín

Nadie, nadie la cuidaba
Sino Andrés y Juan Gil
Y ocho criados y dos pajes
De librea y corbatín

Nunca tuvo en qué sentarse
Sino sillas y sofás
Con banquitos y cojines
Y resorte al espaldar

Ni otra cama que una grande
Más dorada que un altar,
Con colchón de blanda pluma,
Mucha seda y mucho olán.

Y esta pobre viejecita
Cada año, hasta su fin,
Tuvo un año más de vieja
Y uno menos que vivir

Y al mirarse en el espejo
La espantaba siempre allí
Otra vieja de antiparras,
Papalina y peluquín.

Y esta pobre viejecita
No tenía que vestir
Sino trajes de mil cortes
Y de telas mil y mil.

Y a no ser por sus zapatos,
Chanclas, botas y escarpín,
Descalcita por el suelo
Anduviera la infeliz

Apetito nunca tuvo
Acabando de comer,
Ni gozó salud completa
Cuando no se hallaba bien

Se murió del mal de arrugas,
Ya encorvada como un tres,
Y jamás volvió a quejarse
Ni de hambre ni de sed.

Y esta pobre viejecita
Al morir no dejó más
Que onzas, joyas, tierras, casas,
Ocho gatos y un turpial

Duerma en paz, y Dios permita
Que logremos disfrutar
Las pobrezas de esa pobre
Y morir del mismo mal


3 interesantes comentarios

  1. Silvia // lunes, marzo 16, 2009 4:30:00 p.m.  

    Que risa Yenia! Una divertida poesía para los niños. Gracias! La recuerdo de niña.

  2. Ana P. // lunes, marzo 16, 2009 9:13:00 p.m.  

    Esa es la poesía de Rafael Pombo preferida de mi hija Maria Alejandra. Yo recuerdo haberla memorizado de niña, junto con otras más como el Renacuajo Paseador, Simón el Bobito, Pastorcita, Mirringa Mirronga, y varias más.

  3. Educando en Familia // miércoles, marzo 18, 2009 5:07:00 p.m.  

    No es graciosisima? jaja.

    Perdon por no haber contestado anteriormente chicas. Programo las entradas durante el fin de semana y durante la semana tan solo entro si tengo tiempo, que no es siempre.