¡Un hermoso día!
Esta mañana el sol estaba brillando, y aunque el "viento fresco de la mañana" era en realidad "el viento frio de la mañana", podiamos sentir el calorcito cuando el bebé y yo nos sentamos en uno de las escalones que bajan de la puerta de la cocina, bajo el sol.
Llenamos juntos los comederos para los pájaros, y con la mitad de la porción que debía haber contenido uno de los comederos, tirada en el suelo, nos sentimos con las ganas de sentarnos un ratito a respirar ese olor a tierra mojada.

Un par de minutos más tarde nos acompaña S, emocionada y contando los días para que llegue la primavera (literalmente contando los días). Cinco minutos más y C sale también cuando oye las risas y plática animada que llevamos a cabo S y yo, mientras el bebé se cuelga de mi camisa tratando de no perderse ninguno de los movimientos de los pájaros en los árboles que nos rodean.

Unos minutos más tarde sacamos nuestra bandeja con "instrumentos para el joven naturista" (que reunimos nosotros mismos con unas listas que me encontré en libros que leímos sobre el tema), levantamos unas piedras que tenemos en el jardín, y nos pusimos a buscar gusanitos, hormigas, raices, piedras, etc.
Mi pequeño C capturó sus gusanitos en uno de los contenedores, pero los devolvió a su lugar felizmente cuando nos fuimos a comer.

Después de comer, volvimos a salir, pues el día fué realmente bueno. Tan solo regresamos a la casa para cenar y tomar baños. Que buen día. Uno de esos en los que uno se sienta y dice "soy felíz".

Acá en casa desgraciadamente estos días no se repiten con la frecuencia que a mí me gustaría, pero me imagino que esa es precisamente la razón por la que, las pocas veces que suceden, podemos disfrutar esos "días felices".
Hacía precisamente un par de días en que se me habían salido las lágrimas después de darme cuenta por millonésima vez lo imperfecta que soy como madre.
No es fácil ser una mamá educadora, eso se lo confieso, pero en esos días como hoy una dice felíz; "vaya que sí vale la pena".

2 interesantes comentarios

  1. Maria // lunes, marzo 12, 2007 4:26:00 a. m.  

    Qué bonito día y qué suerte tener un jardín a la puerta de casa.

    Desde luego no es fácil ser mamá educadora, pero serlo hace la vida más interesante.

    Un beso y ánimos.

    Maria.

  2. Educando en Familia // martes, marzo 13, 2007 12:24:00 p. m.  

    Muuucho más interesante María, tienes razón.

    ¡Gracias por los ánimos!